
Candy Layla llegó a casa de su tutora de inglés como siempre, lista para aprender. Sin embargo, ese día en particular, estaba muy cachonda. Aprovechaba cualquier oportunidad para ligar con él. Algunas de las primeras frases que aprendió eran solo para describir sus mejores atributos. Como sus tetas gigantes y su culito apretado. Él se sorprendió por lo que decía, pero pronto se dio cuenta cuando le enseñó sus tetas. No pudo resistirse más después de eso y le dio exactamente lo que quería. Le engrasó las tetas antes de que le hubieran hecho una felación. Finalmente, llegó el momento de darle lo que había venido a buscar. Folló a Candy en varias posiciones, haciéndola gritar de placer antes de eyacular una gran carga en su cara.

Candy le prometió a su novio que le dejaría follarla por el culo. El único problema es que nunca lo había hecho antes. Mientras está en casa estirándose el culo, su padrastro la pilla. Aprovecha ese momento para pedirle ayuda. Quiere que la ayude a practicar algo anal para que pueda estar preparada para su novio. Su padrastro duda al principio, pero ella finalmente lo convence. A partir de ahí, Candy toma la polla de su padrastro en varias posiciones diferentes, haciéndola llegar al orgasmo varias veces antes de que él se derrame una gran carga dentro de su coño.
